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La hegemonia cultural de EEUU

"La masacre de Texas": La nueva versión de Netflix

Por la ignorancia nos han dominado más que por la fuerza (Simón Bolívar)

Por las calles de Venezuela, donde uno se meta, consigue un mantra escrito en paredes y murales: “Cristo viene pronto”. ¿Cuándo realmente llega Cristo? No lo sabemos

Por la ignorancia nos han dominado más que por la fuerza (Simón Bolívar)

Por las calles de Venezuela, donde uno se meta, consigue un mantra escrito en paredes y murales: “Cristo viene pronto”. ¿Cuándo realmente llega Cristo? No lo sabemos.

Así mismo leemos en distintos escritos de analistas y especialista que EEUU está en el acabose, en decadencia y que su hegemonía mundial está en franco declive. ¿Cuándo esto será una realidad? Tampoco la sabemos.

Sobre esto último se afirma que el dominio del dólar no es tan aplastante como lo era 20 años atrás, entre algunas razones porque desde otras economías se están poniendo en práctica modalidades de intercambios con diferentes monedas. China y Rusia, en particular, están convencidas de desarrollar sus propios sistemas alternativos al SWIFT y sus monedas para realizar pagos. La pandemia, producto del Covid.19, es propicia para el desarrollo de la moneda digital al evitar el contagio vía billetes físicos

También se señala que EEUU tiene una deuda que supera los 26,5 billones de dólares y que China puede reducir gran parte de sus tenencias de deuda estadounidense en bonos a unos 800.000 millones de dólares, de un nivel actual, en más de un billón de dólares.

En el terreno militar se afirma que EE.UU. se ve amenazado porque se está quedando rezagado en la carrera por las armas hipersónicas que parecen tener a Rusia en primer lugar y a China en el segundo. Además, Pekín prueba nuevos Misiles Balísticos Intercontinental ICBM cada vez de mayor alcance; y tiene más misiles de mediano alcance que sus dos contendientes, gracias a no entrar en el tratado de INF en los 80, volviéndose cada vez más eficiente su fuerza disuasiva.

En las nuevas tecnologías de comunicación se sostiene que China lo está superando ampliamente y según el escritor Laurent Bloch una “guerra cibernética” ya comenzó y la libra EEUU contra China y Rusia.

Recodando a Immanuel Kant en Crítica de razón pura, siempre es importante hacer la distinción entre el fenómeno (la realidad tal como la conocemos, su apariencia) y el Noúmeno (la realidad o cosa en si misma)

Por eso, si en algo no hay duda alguna, es que Estados Unidos mantiene la hegemonía cultural en el mundo a través de su industria audiovisual y de entretenimiento que constituye, además, uno de sus principales sectores de exportación.

La distribución mundial de series de televisión y de película a través de Hollywood se hace no sólo con su respectivo componente económico, sino también con toda una carga política e ideológica. El modelo que se “vende” para el mundo es el American way of life y eso le confiere a EEUU, lo que un miembro de los “tanques de pensamientos” de ese país, Joseph Nye, llamaría un poder blando (“soft power”) considerable. De esta manera, logra ejercer una enorme influencia sobre el “imaginario colectivo del mundo”, haciendo que se crea lo que siempre favorece el interés nacional de esa nación.

En plena pandemia esa hegemonía se ha incrementado. Ahora la conversación más frecuente se relaciona con la película que vio por Netflix.

La penetración de productos norteamericanos, de todo tipo, por ejemplo, en el mercado latinoamericano es cada vez mayor. Las formas de hacerlos son variadas. Van desde caramelos, chocolates, productos electrónicos y tecnológicos, acompañado de un andamiaje artístico-comercial que llega cada vez en mayor cantidad como música o películas y cadenas de distribución de todo tipo (centros comerciales, tiendas de ropa, McDonald’s /Burger King). El consumidor medio latinoamericano se va progresiva y subliminalmente “estadounidizando” y va sintiéndose como uno más de los compradores medios de EEUU.

Así se va generando un problema ontológico, de negación de la identidad del propio ser para parecerse al otro, olvidando sus raíces y orígenes, cuestión, por cierto, no exclusiva de Latinoamérica; está presente mundialmente. De esa manera la transculturación se va convirtiendo en algo normal, natural, de difícil desapego ante lo que se cree o hicieron entender por normal y como calidad de vida. Todo ello montado en una especie de burbuja que se concentra en el “Carpe Diem” y se olvida de todo lo demás.

En Venezuela, que oficialmente levanta un proyecto contrahegemónico y emancipador, es un buen ejemplo de lo comentado. Recientemente y por tercer año consecutivo, todos los comercios se unieron a la celebración de Black Friday (“Viernes Negro”), fiesta muy popular en Estados Unidos al día siguiente del Thanksgiving Day (Día de Acción de Gracias).

Pero también, por doquier, se celebró el Halloween o Hallowe'en (Víspera de Todos los Santos, ​​ Noche de los Muertos, ​ Noche de Brujas). ​

Pero eso que ocurrió en nuestro país fue imitado por cualquier cantidad de países del mundo. Sólo habría que poner en un buscador de información el nombre del país y constatar la realidad.

Así que, mientras Estados Unidos siga controlando las “mentes” del mundo, sus gustos, sus celebraciones, sus deseos y, en definitiva, su ser, la hegemonía en todos los terrenos la tendrá asegurada. per saecula saeculorum.