Política

Pablo García y el balance tras la intervención: “​​Se han logrado mitigar las distorsiones que estaban afectando al mercado cambiario”

Política monetaria y cambiaria Para profundizar en la excepcionalidad de las intervenciones cambiarias, García comparó con lo que ocurre con la política monetaria. Recordó que las decisiones de política monetaria tienen una meta de inflación establecida, y que detrás de ellas hay un proceso sistemático, de reuniones, con un calendario que está programado con antelación. 

“A diferencia de este esquema programado, sistemático, con un procedimiento conocido, que se divulga en el IPoM, que tiene métricas que son bastante específicas, la intervención cambiaria es excepcional y por lo tanto no se pre-anuncia, sino que se adopta en el momento y en el instante que el consejo lo considera apropiado”, relató. 

También planteó que es necesario ser flexible respecto al tipo de instrumentos que se despliegan a la hora de enfrentar la intervención cambiaria. “Hay un menú de alternativas porque lo que uno quiere es evitar que tensiones en un mercado en particular, como el del dólar, se tiendan a contagiar al resto del sistema financiero”, dijo, y agregó que “no queremos contagiar bajo ninguna circunstancia las decisiones de política monetaria con las decisiones de política cambiaria”. 

El consejero reconoció que existen “vasos comunicantes” entre la inflación, el tipo de cambio, la tasa de interés y los mercados financieros, pero insistió en que ” para tener un esquema de política que sea coherente y ordenado, hay que tomar los criterios básicos de que la política monetaria no tiene como objeto afectar el tipo de cambio en desmedro de la meta de inflación “. 

Tres semanas han pasado desde que, en medio de niveles históricos del tipo de cambio, el Banco Central anunció que finalmente intervendría el mercado cambiario. El vicepresidente del ente rector, Pablo García, recuerda que, a mediados de julio, en el consejo no solo estaban observando una “depreciación significativa del peso”, algo que -dice- es “bastante habitual” en esquemas de flotación cambiaria. “Además uno observaba que se estaba tensionando la formación de precios, y estaba aumentando el riesgo de contagios a otros segmentos del mercado financiero”, relata. 

Pero, el balance que hace el consejero de la acción implementada por el instituto emisor es positivo. “Luego de la intervención, uno observa que en general se han logrado mitigar las distorsiones que estaban afectando al mercado cambiario y también se han tendido a mitigar los potenciales contagios a otros segmentos del mercado financiero “, planteó este viernes García.  Las declaraciones están en línea con el diagnóstico que expresó esta semana la presidenta del Banco Central, Rosanna Costa .

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En la conferencia “Tipo de cambio e intervención cambiaria”, organizada por Banchile inversiones, el economista destacó resaltó que ” la conformación de precios ha mejorado, las puntas se han estrechado un poco, y vemos una situación hoy día que está más cercana a lo que se observaba previo al mes de julio”. 

En su exposición, la autoridad monetaria recordó que una intervención cambiaria “no es una medida que se implemente única y exclusivamente mirando solo al tipo de cambio, o al dólar, sino que tiene que haber un diagnóstico más global de cómo están funcionando los mercados financieros en general”. 

Relató que desde 1999 el Central ha intervenido varias veces el mercado, pero destacó que “llegan a ser menos de diez”. Esto, para enfatizar que la decisión de intervenir “no es una situación regular, son situaciones excepcionales”.

Tal como ha señalado él y otros integrantes del consejo del ente rector, García reiteró que la intervención ocurre “cuando uno observa fenómenos que pueden poner en riesgo la estabilidad de los mercados financieros, y no es una medida que mecánicamente responda a movimientos abruptos del tipo de cambio”.  

Y, ante las dudas de  cuál es el nivel de equilibrio del tipo de cambio, recalcó que “no hay un nivel de tipo de cambio de equilibrio, porque hay flotación cambiaria”. De hecho, señaló que la principal razón por la cual existe la flotación cambiaria es porque no se sabe cuál es el nivel de equilibrio. “No hay un nivel de equilibrio que nosotros queramos achuntar, porque ese concepto no existe”, insistió.

Política monetaria y cambiaria Para profundizar en la excepcionalidad de las intervenciones cambiarias, García comparó con lo que ocurre con la política monetaria. Recordó que las decisiones de política monetaria tienen una meta de inflación establecida, y que detrás de ellas hay un proceso sistemático, de reuniones, con un calendario que está programado con antelación. 

“A diferencia de este esquema programado, sistemático, con un procedimiento conocido, que se divulga en el IPoM, que tiene métricas que son bastante específicas, la intervención cambiaria es excepcional y por lo tanto no se pre-anuncia, sino que se adopta en el momento y en el instante que el consejo lo considera apropiado”, relató. 

También planteó que es necesario ser flexible respecto al tipo de instrumentos que se despliegan a la hora de enfrentar la intervención cambiaria. “Hay un menú de alternativas porque lo que uno quiere es evitar que tensiones en un mercado en particular, como el del dólar, se tiendan a contagiar al resto del sistema financiero”, dijo, y agregó que “no queremos contagiar bajo ninguna circunstancia las decisiones de política monetaria con las decisiones de política cambiaria”. 

El consejero reconoció que existen “vasos comunicantes” entre la inflación, el tipo de cambio, la tasa de interés y los mercados financieros, pero insistió en que ” para tener un esquema de política que sea coherente y ordenado, hay que tomar los criterios básicos de que la política monetaria no tiene como objeto afectar el tipo de cambio en desmedro de la meta de inflación “.