CONRADO PÉREZ 17/08/2026 05:04 am El 10 de agosto, Sudamérica amaneció con una noticia impactante: temblor de magnitud 7.4 en nuestra hermana República de Colombia, con epicentro en el departamento de Chocó y que afectó fuertemente a los departamentos de Valle del Cauca, Risaralda y Caldas. En estos momentos de incertidumbre y angustia, debemos recordar que, más allá de diferencias políticas, los lazos que nos unen como naciones vecinas se han visto fortalecidos a través del apoyo moral, ayuda humanitaria y el deseo de que nuestras naciones se recuperen prontamente en aquellas zonas o comunidades afectadas. Debemos, asimismo, aceptar o solicitar ayuda de aquellas naciones que, por su geografía, son propensas a desastres naturales teniendo las mismas un sistema de prevención y respuesta inmediata que facilitan el rescate de víctimas e infraestructuras. La tierra nos está hablando. La naturaleza nos está hablando… nos pide detenernos, tomar conciencia y entender que debemos estar preparados, construyendo espacios más seguros y manteniéndonos siempre unidos ante lo impredecible. Ante el impacto de estos fenómenos naturales, no nos queda más que aceptar lo pequeños que somos, lo frágiles, aferrarnos a la fe y elevar una oración con profunda y sincera gratitud a Dios; pidiendo su bendición, consuelo y protección divina para el pueblo venezolano, colombiano y para toda la humanidad. DIOS BENDIGA A COLOMBIA.La democracia y las garantías políticasEn lo que concierne al tema de las garantías políticas que será discutido en la Comisión Mixta de Venezuela, cabe señalar que no se refiere solo a asegurar que el ciudadano, el elector, pueda ir a votar. El verdadero reto esta en construir un escenario donde también se garantice el derecho a ser elegido ofreciendo condiciones claras y efectivas para quienes decidan postularse. Participar políticamente comprende, además de lo anteriormente dicho, tener libertad de organizarse, constituir y participar en organizaciones políticas; op
Fuente: El Universal — Ver nota original